Geometría y piel de gallina

Westerner y un árabe estudiando geometría. Manuscrito, siglo XV.

Geometría y piel de gallina

Soy el geómetra existencial,
indagador de las líneas y las formas
que definen la invisible estructura del Universo
y su secreta relación con la conducta humana.

Con admirable paciencia he descubierto
verdades trascendentes, a tal grado
que se me pone la piel de gallina.

(La gallina es un ser maravilloso
cuya piel usamos para expresar las más intensas emociones)

Veamos.

Luego de arduas reflexiones, he puesto al desnudo
la ética miserable del cubo.
El cubo no es de confiar: tiene seis caras.
Por eso, los tahúres usan cubos
disfrazados de dados
para engañar a los incautos.

La línea recta
tiene mucha integridad, pero es estúpida:
va derecho al grano
sin pensar en los obstáculos
y por eso tiene corta vida
y no llega a parte alguna.

La línea curva es terca como una mula
y políticamente intransigente:
se desvía constantemente hacia el mismo lado
y si no encuentra quien lo impida
termina por cerrar el círculo vicioso
y morderse la cola de modo lamentable.

La hipotenusa, ¡ah, la hipotenusa!
solo vive para el triángulo amoroso
eternamente en yunta con sus dos catetos.

El péndulo es un genial estratega:
él sabe que para alcanzar las máximas alturas
hacia adelante,
debe tomar impulso
alcanzando las máximas alturas
hacia atrás.
Quienes ignoran este principio sano y sabio
podrán ganar alguna batalla
pero invariablemente perderán la guerra.

Y ahora viene lo mejor. No se distraiga.

¿Para qué tiene usted dos ojos?

Pues, para ver en tres dimensiones.
Esta admirable paradoja (2=3)
no es bien comprendida por algunos ciudadanos
que ven en tres dimensiones
pero piensan en dos.

Su geometría mental es plana:
anverso-reverso, ancho-largo,
blanco-negro, bueno-malo,
yo-ellos,
conmigo-contra mí.

Nunca han entrado en combate
pero viven en el imaginario infantil de la barricada:
“¡La barricada solamente tiene dos lados!”, gritan.

Claro: ellos del lado bueno, nosotros, del malo.

¿No es increíble?

Hasta el ladrillo más estúpido
es, cuando menos, tridimensional.
Y lo sabe. Sin ojos.

Algún defecto grave
hay en la geometría genética del humano.

Otra vez se me pone la piel de gallina.

He estado en muchas barricadas
y todas eran multidimensionales
con niveles, matices, contradicciones,
laberintos y formas y colores.

Un átomo es un sistema planetario.

Un ser viviente es un cosmos.

Una barricada es un universo en ebullición.

Y la piel de gallina
es la pantalla mágica, viviente y palpitante
de nuestra geometría emocional.

Eso es.

Carlos Vidales
Estocolmo, 2010-01-11

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