El dios

Dios azteca

Cansadas, las criaturas
del ocio sin sentido
inventaron un dios.

Y le pidieron consejo,
pero el dios era mudo.

Y las criaturas lloraron
y rogaron.

Y dijo una criatura:

– Dios me ha hablado,
yo soy su mensajero,
he aquí su mandamiento:

– Me debéis amar
a mí y a nadie más
por sobre todas las cosas.
De lo contrario
os daré odio y castigo eternos
y tormento sin fin.

Y las criaturas se sintieron felices.

Carlos Vidales
Estocolmo, 13-03-2013